
Los antiinflamatorios no esteroidales (AINEs) como ibuprofeno y diclofenaco, son habituales en botiquines familiares y particularmente populares por combatir la inflamación, reducir la fiebre y aliviar el dolor como en las cefaleas, infecciones dentales y dolor muscular.
Sin embargo, su uso constante y sin supervisión 🩺 puede ser peligroso, en específico, aquel mayor a siete días 📆. Un consumo excesivo puede dañar los riñones, especialmente en personas con enfermedades preexistentes o mayores de 60 años. Una señal de alarma es el aumento de creatinina en la sangre.
Si no se atienden estas señales a tiempo, podría surgir una insuficiencia renal crónica, que puede requerir diálisis o incluso trasplante 🚑. Los síntomas de problemas renales incluyen cambios en la micción, hinchazón, cansancio, anemia y sabor metálico en la boca.
Ten cuidado con los antiinflamatorios y busca atención médica con nosotros.